martes, 9 de diciembre de 2008

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Las masas, aplastadas, envilecidas, han contraído el hábito fatal de la obediencia y la resignación borreguiles, y se han transformado, en consecuencia, en inmensos rebaños divididos y acorralados artificialmente para mayor comodidad de sus explotadores de clase. BAKUNIN / El imperio knuto-germánico... / 1870-1871

domingo, 7 de diciembre de 2008

De Malatesta

Hace falta, además, tener en cuenta que por una parte los burgueses, es decir, los propietarios, se encuentran siempre al borde de declararse la guerra, de devorarse unos a otros, y, por la otra, que el gobierno, en cuanto hijo, esclavo y protector de la burguesía, como todo siervo, tiende a emanciparse, y como todo protector, tiende a dominar a su protegido. De allí este juego de balanza - esos estirones, esas concesiones acordadas y retiradas, esa busca de aliados entre los conservadores para combatir al pueblo -, juego que constituye la ciencia de los gobernantes y que crea ilusiones en los inocentes y los perezosos, que esperan siempre que su salud llegue de arriba. MALATESTA / La anarquía / 1907.

El anarquista...

El anarquista quiere vivir sin dioses ni amos; sin patronos ni directores; sin leyes ni prejuicios; amoral, sin obligaciones ni moral colectiva. Quiere vivir libremente... En su fuero interno, es siempre un asocial, un refractario, un extranjero, un marginado, un excluido, un inadaptado. Y, por más que se vea obligado a vivir en el seno de una sociedad cuya constitución repugna a su temperamento, se instala en ella como un extranjero. E. ARMAND / Pequeño manual anarquista individualista / 1911.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Historia del Anarquismo en México

http://historiamexicana.colmex.mx/pdf/13/art_13_1964_18037.pdf

Los nadies

de Eduardo Galeano.
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.